viernes, 11 de marzo de 2011

Historia de Higuey


Higüey 

Higüey
   
Higüey en República Dominicana
Higüey
Ubicación de Higüey
PaísBandera de la República Dominicana Rep. Dominicana
• ProvinciaLa Altagracia
Ubicación18°37′12″N 68°42′36″O / 18.62, -68.71
• Altitud106 msnm
• Distancias145 km. a Santo Domingo
35 km a La Romana
Superficie1.704,59 km
Distrit Municipales3
Fundación1503
Población
• Total (2002)141.751 hab.
• 71.494 hombres
• 70.257 mujeres
• Urbana103.502 hab.
• Densidad83 hab./km²
GentilicioHigüeyano(a)
Higüey, nombre oficial Salvaleón de Higüey es una ciudad de la República Dominicana, capital de la provincia de La Altagracia. Higüey es una de las ciudades de más desarrollo económico del país debido al turismo.

 

 Etimología

Higüey era también la denominación de un cacicazgo del Este de la Isla. Según algunos autores GUEY o HUIOU es sol en taíno.

 Historia

Para 1503, Juan de Esquivel conquistó este cacicazgo y fundó una fortaleza la cual convirtió en 1506 por orden de Ovando en una villa, llamándola Salvaleón de Higuey. Más tarde, por Privilegio Real despachado desde Sevilla el 7 de diciembre de 1508 se le concedió a esta villa el Escudo de Armas. Durante el período colonial español, Higüey permaneció como Parroquia del partido del Seibo. Luego en 1801, debido a la división territorial llevada a cabo por Toussaint-Louverture durante su dominio de la parte española de la isla, pasó a ser un distrito del departamento del Ozama.
Esta provincia, la más oriental de la isla, coincide en buena medida con el antiguo cacicazgo aborigen de Higuey, último sitio en que se consolidó la dominación española tras dos cruentas guerras. Desde su territorio, el conquistador Juan Ponce de León organizó la expansión hacia la vecina isla de Puerto Rico. Tras unas décadas, Higuey fue trasladada lejos de la costa, al igual que las restantes villas del este.

A pesar de su lejanía de Santo Domingo, en la época colonial hubo actividades agrícolas, como caña de azúcar, jengibre y cacao. Pero con rapidez la zona se identificó fundamentalmente con la ganadería extensiva. Su remota ubicación no significó aislamiento, fundamentalmente debido la fundación del santuario de Nuestra Señora de la Altagracia, visitado por peregrinos de todo el país e incluso de países cercanos. Aunque proveniente de España, esta virgen fue asociada con el colectivo dominicano. Intensos procesos sociales y culturales se dieron cita en conexión con el culto altagraciano, como las cofradías para organizar las procesiones y desfiles y la recolección de donativos en especie.
La forma en que evolucionó la zona durante los inicios de la modernización dio lugar a que se constituyeran las fincas más extensas del país, en manos de unos cuantos hacendados salidos del reducido círculo de comerciantes y funcionarios, como Tomás Morales, Franko peña, Modesto Cedano, Oscar Valdés y Eduardo Guerrero. Hasta hace escasas décadas, Higuey seguía condicionado por relaciones sociales ancestrales.
El latifundio higueyano se asoció con diversos factores, como la escasa población, la posición marginal del territorio y el predominio de suelos rocosos. Todavía hoy es una de las provincias con menor densidad demográfica.
Vino a ser en la década de 1970 cuando esa situación empezó a modificarse, por efecto de la fundación de colonias cañeras por efecto de los elevados precios del azúcar. A inicios de la siguiente década comenzó el interés de corporaciones españolas y de otros países por las playas del extremo oriental de la isla, sobre todo Punta Cana y Bávaro. En la actualidad, esas y otras playas constituyen el principal polo turístico del país y la común cabecera de Higuey es una de las ciudades con mayor crecimiento poblacional.

 Religión

Artículo principal: Basílica de Nuestra Señora de la Altagracia
En esta provincia, en la ciudad de Higüey, se encuentra la Basílica de Nuestra Señora la Virgen de la Altagracia, Protectora del Pueblo Dominicano. En ella se aglutinan el 21 de enero de todos los años, millares de dominicanos para rendirle culto a la Virgen de la Altagracia.

A nivel nacional los católicos representan el 70% de la población y los evangélicos alrededor del 20%, mientras que en Higüey, centro nacional católico por estar en esta ciudad la Basilica de Nuestra Señora de la Altagracia, los católicos representan aproximadamente el 60%, mientras que los evangélicos representan el 35% de los cristianos higüeyanos.

 El Santuario San Dionisio de Higuey

La histórica villa de Salvaleón de Higüey, fundada hacia el año 1505 por Juan de Esquivel, conquistador de Jamaica, blasonada con escudo real por orden del Rey de España, fue el primer santuario de María en América.
El actual templo de mampostería se comenzó a edificar a mediados del siglo XVI por el Can. Don Alonso de Peña y el Mayordomo Don Simón Bolívar, quinto abuelo del Libertador de América del Sur. Esta sólida construcción que ha resistido inconmovible como una roca a todas las inclemencias del tiempo, tiene una sola nave, sobria, con techo en forma abovedada, que sostienen cinco arcos, de elegante sencillez y robustez. La cúpula forma una media naranja completa y una concha cobija el sitio que ocupa el altar mayor. Una estrella formada de piedra es la decoración de la cúpula; en los arcos lucen incrustados en serie hermosos rosetones. El altar mayor, en cuyo centro se destaca el nicho de plata que guarda el Santo Retablo, es obra de arte del siglo XVI, magnifica, ejecutada en rica caoba tallada a mano. La mesa del saltar luce un artístico frontal de plata, metal que cubre también las gradas y el Sagrario.
La parte exterior del templo es sencilla, así como la torre o campanario, de escasa elevación, que guarda sonoras campanas donadas por el piadoso caballero don Joaquín Alfáu en el año de 1864, quien también obsequió el pavimento de mármol del templo en el año de 1876.


El Santuario atesora valiosísimas prendas de valor histórico, que son objeto siempre de la curiosidad de los visitantes; entre otras se encuentran principalmente: el marco de oro y plata de la Virgen, con incrustaciones de piedras preciosas, destacándose en él la rica esmeralda rodeada de brillantes, que su Santidad Pío X regaló a nuestro bien recordado Arzobispo Adolfo Alejandro Nouel en ocasión de su elección como Presidente de la República, y que ese ilustre prelado donó a la Virgen de la Altagracia como segura prenda de su amor y acendrada devoción; una gigantesca y artística custodia de oro de la era colonial; un elegante trono de planta con incrustaciones y campanillas de oro del año 1811 para sacar la procesión del Sagrado Cuadro de la Virgen; un vistoso guión de plata obsequio del Presidente de la Real Audiencia de Santo Domingo en el año de 1737; Igualmente, de oro y plata una porta viático; un crucifijo, dos cálices y copones, seis varas del palio, cruz y ciriales parroquiales, candelabros y floreros, y otros objetos del culto de plata antigua.
Hoy la joya de mayor valor histórico, religioso, espiritual y material con que cuenta el santuario, es la hermosa corona de oro y piedras preciosas, rematada en una cruz de diamantes que sostienen dos ángeles de oro macizo, de siete filos de peso, que fue confeccionada con el oro y alhajas donados por el Pueblo Dominicano para su Canónica y Pontificia Coronación, celebrada sobre el Altar de la Patria el 15 de agosto del año 1922.

Enlaces externos

 Referencias

  1.  Censo 2002 de Población y Vivienda, Oficina Nacional de Estadistica
 
 

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